domingo, 5 de febrero de 2012

Junio de 2010

Y aquí estábamos tu y yo, juntos otra vez, nunca pensé que volvería a suceder. Iba a llegar el día, en el que volveríamos a vernos y estaríamos juntos. Era día 5, sábado, estuvimos disimulando delante de nuestros amigos, porque yo había tonteado con una amiga tuya, pero cuando supe que me querías, lo dí todo por ti. Las noches anteriores a esa estuve soñando como sería volver a tenerte, a abrazarte, a besarte. Cuando nos tuvimos frente a frente, estábamos muy nerviosos, no podía creer que fuera a pasar, ese sueño que había tenido meses antes, se había cumplido. Fue un beso tonto, pero inició algo muy especial. Los días siguientes tuvimos que disimularlo en el Instituto, ya que tus amigas no me veían como un buen chico. No es que tuviera buena fama por aquel entonces. Por suerte acabó el colegio, y teníamos todas las tardes para vernos. Cada día se superaba, cada día estaba más a gusto, no paraba de decirte cada segundo lo que te quería. Llegaron las fiestas, y con ellas más tiempo juntos y más diversión. A decir verdad, siempre te había visto más como una amiga que como una novia, pero lo había deseado tanto, que al tenerte enfrente solo pude decir que si. Al volver a casa, estaba raro, no había sido tan perfecto como esperaba, me esperaba un beso de película y solo fue un beso tímido. Pero te quería y nada iba a cambiarme de idea.

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